Historia

En el capítulo I de nuestras reglas aparece una semblanza histórica de nuestra hermandad desde sus orígenes hasta que María Santísima de la Soledad procesionó por primera vez. Para que todos los hermanos puedan leerla se reproduce aquí íntegramente con independencia de una ampliación mayor, en cuanto a contenidos históricos se refiere, que se dará en las próximas semanas en esta web.

 

El origen de la Cofradía Servita se remonta a la Penitencia de los Siete Dolores, fundada en el Convento de los Dominicos de Santo Domingo de Porta-Coeli en el año 1.490. Esta Real Cofradía se agregó a la Venerable Orden Servita, con aprobación de su Santidad el Papa Alejandro VI, el 25 de noviembre de 1.495. Trasladada posteriormente al Convento San Pablo, se fusionó con la Hermandad de la Virgen de la Antigua, labrando después Capilla propia cercana al citado Convento.

Posteriormente, al encontrarse esta Hermandad casi extinguida, varios hermanos de la mismase trasladaron a la Iglesia Parroquial del Evangelista San Marcos, rindieron culto a un grupo escultórico en talla de proporciones reducidas, que aún conserva la Hermandad, en el que se representa la Santísima Virgen de los Dolores con su Divino Hijo, muerto en el regazo y al pié de la cruz.

Se constituyó así como Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores en la citada Parroquia, concediéndoles Indulgencias el Cardenal Don Gaspar de Borja y Velasco. Una vez decretada su erección canónica como tal cofradía, labró Capilla propia inmediata a la referida Parroquia, siendo esta de pequeñas dimensiones, ampliándose en el transcurso de su historia hasta llegar a su tamaño actual gracias a diversas donaciones que se recibieron del Excelentísimo Ayuntamiento de esta ciudad en varas de terreno.

En 1.730 y ante la necesidad de poseer imágenes de tamaño natural para rendirles cultos y sacarlas anualmente en su recorrido procesional, le encargó al escultor Sevilla José Montes de Oca, discípulo de Pedro Roldán, el misterio para el paso de esta Cofradía (enciclopedia Espasa, tomo 36 página 604), con un costo de 8.000 reales de vellón, siendo éste el único pasionista que se conserva de dicho autor en nuestra ciudad.

Estas imágenes según el eminente académico Agustín de Ceán Bermúdez, (son las mejores obras del citado autor, porque después de tener corrección y sencilla actitud, los tiernos afectos de las imágenes mueven a la devoción de quienes las miran). Para este grupo se le erigió retablo de sencillas líneas según grabado que posee la hermandad, fechado en 1.719 y en el cual se instaló en la parte superior una imagen de Santo Domingo, como recuerdo de la procedencia de la Cofradía.

El 21 de julio de 1.720, fue dada al Convento de San Marcelo de Roma y a petición de un grupo de devotos de la Virgen de los Dolores, por Fray Soeteneo María Caballi, Prior General de la Milagrosa Congregación de los Siervos de María, licencia para fundar en su Capilla de Siete Dolores de Nuestra Señora, una Congregación de Terceros Siervos de María, detallándose además, que teniendo esta Cofradía sus Reglas aprobadas en el año 1.696 (Libro en Pergamino que se conserva de fecha 1º de Agosto del referido año), y estando, como lo está, sujeta a la jurisdicción ordinaria, continuará sujeta a dicha jurisdicción, aunque agregada a los solos efectos de privilegios e indulgencias espirituales a la Milagrosa religión de los Siervos de María.

Como adición a las primitivas Reglas, fueron aprobadas el 25 de marzo de 1.725. Otras "Reglas que deben observar los cofrades de Nuestra Señora María Santísima de los Dolores y los Terceros Siervos de María" . Una vez constituida la Venerable Orden Tercera, se le agregaron varias Hermandades de Penitencia de nuestra Ciudad en el transcurso de su Historia, para gozar de sus privilegios e indulgencias dando origen así mismo a las fundaciones con el mismo carácter en el ámbito provincial. Por aquella época se incrementó su auge, llegando incluso a rotularse la calle Santa Paula con la denominación de calle de los Dolores, en la actualidad el tramo de dicha calle comprendido entre la Plaza de San Marcos y la de Santa Isabel, está rotulado con el nombre de Siete Dolores de Nuestra Señora, en honor de nuestra Venerada Titular. Distinción concedida por nuestro Excelentísimo Ayuntamiento, por gestión efectuada por un grupo de hermanos. En 1.771, según registro de hermanos de aquella época, el número de hermanos, hermanas y terciarios, sobrepasaban el millar. En dicho año se mandó construir el actual retablo, joya del barroco, por el sevillano José Rodríguez, al efectuarse la última ampliación de la Capilla, terminándose esta de decorar con unos frescos alegóricos a la vida de la Santísima Virgen, inexistentes en la actualidad.

Así mismo contaba en su patrimonio con grandes riquezas, tanto en ornamentos sagrados como en enseres para la Cofradía, destacando la magnificencia de la canastilla del "paso" que era tallada y dorada al estilo churrigueresco y sobre la cual figuraba las imágenes del Misterio; al parecer dicho "paso" desapareció durante la posterior invasión francesa.

En 1.779, tuvo que someter sus Reglas, como la generalidad de las Cofradías existentes en dicha época al Supremo Consejo de Castilla quien aprobó sus ordenanzas. Para la confirmación de los Títulos de Real e Ilustre, dados por su Majestad el Rey Carlos III, se hizo información pública ante el Notario D. Fernando González por comisión de D. Pedro Viñaseca Moreno, Alcalde Mayor y Teniente asistente de la Ciudad quedando demostrado que habían pertenecido a esta Cofradía Personas Reales, Príncipes, Duques, Marqueses y otros títulos Nobles de Castilla.

Continuó viviendo en su esplendor celebrando Solemnes Cultos y efectuando obras de caridad entre los vecinos del barrio, habiendo servido su Capilla en bastantes ocasiones de Parroquia debido a las diversas obras y siniestros acaecidos en la inmediata Parroquia de San Marcos, hasta que en el primer cuarto del presente siglo, (se refiere al siglo XX) decayó su vida corporativa, extremándose al ser saqueados casi en su totalidad de sus efectos los días tristes de la pasada guerra de 1.936, quemándose en el incendio de San Marcos su segundo "paso", que era de menor tamaño que el anterior y de estilo gótico, ornamento y objetos que se usaban para el culto de dicha Parroquia. Posteriormente, se trató incluso de desmantelarla, intentándose adaptar sus imágenes a Misterios de Cofradía de Penitencia de reciente fundación, lo cual fue impedido habilidosamente, gracias al celo de nuestro hermano Manuel Crespo Triguero (q.e.p.d.).

En tal situación se encontraba, cuando en 1.950 un grupo de hermanos y devotos decidieron reactivarla bajo la dirección del Muy Ilustrísimo Señor Don Manuel Ortiz Morilla, Capellán Real de la S.I.C. constituyéndose en el año 1.955 la primera Comisión Gestora. Este mismo año se autorizó a los Reverendos Padres de la Congregación de los Sagrados Corazones para que hicieran uso de la Capilla para el culto diario, mientras se concluían las obras de San Marcos. El 1º de Noviembre de dicho año, se eligió la primera Junta de Gobierno, tomando posesión el día 20 de Diciembre.

El día 26 de Noviembre de 1.967 y el Convento de Santa Isabel, fue bendecida solemnemente previa autorización de la Vicaría del Arzobispado de fecha 25 de Septiembre la imagen de la Santísima Virgen de la Soledad obra de nuestro hermano Antonio Dubé de Luque. Con esta efemérides, se abrió un nuevo Capítulo en su historia, dándosele a la Hermandad una mayor proyección al exterior en todos sus actos, destacándose entre ellos su anual Estación de Penitencia que hacía al ex-Convento de la Paz, donde era fraternalmente recibida por la Cofradía de la Sagrada Mortaja.

Por decreto del Arzobispado de fecha 18 de Febrero de 1.970, se le agregó a su Títulos las advocaciones de Santísimo Cristo de la Providencia, María Santísima de la Soledad y San Marcos Evangelista.

El 26 de Marzo de 1.971 y por el Señor Cardenal Arzobispo de Sevilla, Don José María Bueno Monreal, fue bendecida la Capilla de los Dolores totalmente restaurada.

El 16 de Abril del mismo año y por el Señor Alcalde de la Ciudad de Valladolid, fue entregada a la Hermandad una reproducción exacta de la Patrona Alcaldesa de dicha Ciudad, Nuestra Señora de San Lorenzo, para que reciba culto en su Capilla.

Por Decreto de 29 de Diciembre de 1.971, se le autoriza a esta Cofradía a realizar su Estación de Penitencia en la tarde del Sábado Santo a la Santa Iglesia Catedral. Estación que efectuó desde la citada fecha acompañando a Nuestra Señora de los Dolores con el cuerpo muerto de Cristo de la Providencia en su regazo, Sexto dolor de los del Septenario de María en la Pasión de su Divino Hijo.

El 6 de Febrero de 1.981 se autorizó la salida procesional de María Santísima de la Soledad.